Recientemente se dio a conocer que la venta de coches en China había disminuido en un 6% respecto a sus utilidades calculadas en 2017. El gigante asiático es el mayor mercado de este rubro y ante las posibles causas que han afectado la demanda de vehículos se encuentra la conquista del mercado de los autos eléctricos.

En 20 años, China nunca había sido afectada de tal forma en este negocio, donde su dominio era más que amplio. Volkswagen, Ford y General Motors también experimentarán las consecuencias de esta variación en las ventas.

Por su parte, las cifras de adopción de los vehículos eléctricos (VE) continúan en ascenso. Solo en 2017 se vendieron 50% más que en el año que lo antecedió, según el reporte anual de la Agencia Internacional de Energía (EIA). Lo que se traduce en tres millones más de autos que en 2016.

Japón y Alemania se consolidaron como los dos países en los cuales las ventas se afianzaron respecto al año anterior. Sin embargo, de originarse mayor incentivo para los usuarios y un mayor número de impuestos a los que se muevan con combustibles fósiles, California, Europa y China se posicionarían en el mercado.

Así, China mantendría su estatus en el rubro automotriz, esta vez inclinado al negocio de las energías limpias.

 

Aumento de la demanda de cobre

 

Mientras el negocio eléctrico siga creciendo, la demanda mundial de cobre se elevará. Esta modificación del consumo fue analizada recientemente en la Conferencia Mundial de Cobre llevada cabo en Chile, el primer productor de este metal a nivel mundial.

Con cobre no solo se confeccionan los autos, sino también las baterías de que alimentan a este tipo de transporte verde. Lo mismo ocurrirá con el cobalto, el manganeso, el níquel, el aluminio y el litio, este último otro ingrediente para las pilas. Por tal motivo la inversión y los proyectos cupríferos, y del resto de los metales, deben ir en aumento.

Otra de las necesidades, ante el crecimiento de este fenómeno, es la infraestructura para la carga de los VE. China prevé la construcción de cinco millones de tótems de carga, al tiempo que India se propuso dejar de vender vehículos a gasolina para el 2030.

Justo en ese año, en 2030, se calcula en 125 millones el número de VE circulando por las carreteras mundiales. Aunque si los incentivos a la industria continúan, así como la preocupación por el medio ambiente que cada vez gana más y más adeptos, esos datos podrían llegar hasta 220 millones de vehículos verdes rodando por el mundo entero.

El paso a los vehículos libres de emisiones aumenta de igual forma debido al costo de la manufactura tradicional, que además está descendiendo. Por lo tanto, la economía constituiría el otro impulso necesario para que los VE se conviertan en la opción clásica para los que prefieren estar detrás del volante.

La inversión en vehículos eléctricos y su proyección en el mercado automotriz
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