Desde finales del año pasado, las noticias económicas centraban su atención en Perú y sus proyecciones económicas. El haber mantenido un ritmo favorable de crecimiento en el mes de diciembre y registrar en noviembre la mayor tasa de crecimiento del PBI mantienen optimistas a los peruanos y expectantes a los latinoamericanos.

Construcción, pesca, minería y agricultura se destacan en su lista de prioridades para lograr las aspiraciones trazadas para 2019. Expertos evalúan esto como un indicador de que será la economía de mayor crecimiento en la región, como es el caso del economista Munir Jalil, funcionario del Citibank (América Latina).

Según el entendido, factores externos como la pugna comercial entre Estados Unidos y China beneficiará al Perú, para alcanzar un favorable crecimiento económico del 4%, como parte de su proceso de recuperación.

El consumo privado, la inversión privada, y el aumento de las exportaciones mineras son tres de los motivos que apoyarán su ascenso.

El promedio histórico de crecimiento es de un 6%, pero con un adecuado manejo de sus estrategias, a través de prácticas orientadas a resolver sus problemas, es una meta no descartable.

Asimismo, entre todos los segmentos, también se subraya el crédito no solo al sector privado, sino el personal, alcanzando una tasa de promedio mensual de 11,6%, comparado con el 8,2 que arrojó el año 2017. Estas cifras positivas se esperan también en 2019.

 

La diversificación como clave del reimpulso de la economía nacional

 

Dejar de depender de la explotación de los recursos minerales se desprende de sus objetivos. La ampliación de su abanico de exportaciones, basados en la agricultura, específicamente de la exportación de palta, uva y arándanos, es otra de sus fortalezas.

 

El empleo de un novedoso sistema de irrigación convirtió a la costa peruana, antes desértica, en otro polo de agricultura, razón por la cual su ascenso ha sido vertiginoso a este respecto. Así como la recuperación del resto de las tierras afectadas por el fenómeno El Niño de 2017.

 

Sin embargo, el desarrollo de estos sectores debe ir de la mano de una cuantiosa inversión a nivel de infraestructura, de adecuación tecnológica y el robustecimiento de la educación, para mejorar el capital humano.

 

La minería es el centro de la inversión privada, que luego de situarse en 4,7% en 2018 se proyecta en 6,9% para este año. El Directorio del Banco Central de Reserva del Perú (BCR) alega que la construcción de grandes proyectos mineros en Quellaveco (Moquegua), la Mina Justa (Ica) y la expansión de Toromocho (Junín), representan un gasto conjunto de US$8.255 millones.

 

El sector construcción también se suma a las proyecciones positivas. La puesta en marcha de obras de infraestructura pública, el trabajo conjuntamente con el sector minero y nuevamente la inversión privada, juegan a favor de este rubro.

 

La ampliación del aeropuerto “Jorge Chávez”, el inicio de la construcción del aeropuerto Chinchero en Cuzco, la creación de una nueva línea del Metro de Lima, la culminación de las instalaciones para los Juegos Panamericanos, con un presupuesto de US$900 millones, más las obras contempladas en el Plan de Reconstrucción, en el que se invierten US$7.400 millones entre el 2017 y 2020, también avalan las aspiraciones de los representantes del área de construcción.

 

Resulta difícil para los países latinoamericanos reducir la dependencia de la extracción y comercialización de minerales, no obstante, los esfuerzos peruanos serán recompensados con una economía en crecimiento para los 11 meses venideros.

La estrategia peruana para el reimpulso de la economía nacional
5 (100%) 1 vote